Ingredientes para 24 pancitos
- Fécula de mandioca: 500 g
- Sal: 15 g
- Polvo de hornear: 1 cucharada sopera
- Huevos: 2
- Leche: 150 ml
- Aceite de girasol: 150 ml
- Agua: 150 ml
- Queso pategrás rallado: 400 g
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Preparación de los pancitos de queso:
- En un recipiente grande, mezclar la fécula de mandioca, la sal y el polvo de hornear.
- Incorporar los huevos y mezclar bien.
- Calentar la leche, el aceite y el agua en una cacerola hasta que rompa el hervor.
- Verter la mezcla de líquidos calientes sobre los ingredientes secos y amasar bien, hasta obtener una masa suave y húmeda.
- Agregar el queso rallado y continuar amasando hasta que todos los ingredientes estén bien integrados.
- Precalentar el horno a 180 °C. Mientras tanto, dividir la masa en 24 partes y dar forma de bolitas de 50 a 60 g cada una.
- Colocar las bolitas en una asadera ligeramente aceitada y cocinar hasta que estén doradas.
Consejo del chef Santiago Giorgini: Para disfrutar de estos pancitos en cualquier momento, se pueden congelar crudos. Coloca las bolitas en una bandeja y lleva al congelador; una vez que estén firmes, guárdalas en una bolsa o recipiente hermético. Así, podrás hornearlas o cocinarlas en una air fryer cuando te apetezca.
Beneficios de los pancitos de queso sin gluten
Además de ser una opción deliciosa, los pancitos de queso tienen varios beneficios:
- Sin gluten: Apta para personas con enfermedad celíaca o sensibilidad al gluten.
- Fácil de preparar: Requieren pocos ingredientes y poco tiempo de cocción.
- Versatilidad: Se pueden personalizar con diferentes tipos de quesos o hierbas.
- Prácticos: Ideales para llevar a reuniones, picnics o simplemente para disfrutar en casa.
- Congelables: Permiten preparar porciones para futuros antojos.
Variaciones para disfrutar
Esta receta de pancitos de queso base permite una gran variedad de adaptaciones. Aquí algunas ideas para experimentar:
- Queso de cabra: Para un sabor más fuerte y distintivo.
- Hierbas frescas: Añadir orégano, romero o albahaca para un toque aromático.
- Pimientos asados: Incorporar trozos de pimientos asados para un sabor dulzón.
- Semillas: Espolvorear semillas de sésamo o amapola en la parte superior antes de hornear.
Un plato para toda ocasión
Ya sea para un desayuno, una merienda o como acompañamiento en una comida, los pancitos de queso son una opción versátil y deliciosa. Se pueden disfrutar tibios o fríos, acompañados de salsas o solos. Su textura crujiente por fuera y suave por dentro los convierte en un bocado irresistible.
Estos pancitos son perfectos para compartir en diversas celebraciones, desde pequeñas reuniones familiares hasta eventos más grandes. Además, su fácil preparación los convierte en una opción ideal para quienes reciben visitas inesperadas.
Finalmente, ¿te animas a probarlos? No dudes en experimentar con diferentes tipos de queso y condimentos hasta encontrar tu combinación perfecta. ¡Disfruta de esta delicia que combina simplicidad y sabor!





