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Luciano Pereyra invierte en una bodega mendocina y se incorpora al negocio del vino

El cantante Luciano Pereyra anunció su ingreso como socio de una bodega boutique en Mendoza, consolidando su incursión en el sector vitivinícola junto a amigos y empresarios del país. El proyecto, desarrollado en el Valle de Uco, representa la primera participación formal del artista en la producción de vinos de alta gama, en una iniciativa que combina inversión, vínculo personal y expansión de la oferta de vinos premium.

La bodega, llamada Re-Cordis, está ubicada en el Valle de Uco, una región conocida por la calidad de sus suelos y condiciones climáticas favorables para la vid. El emprendimiento fue creado por el empresario Javier Ábrego y el futbolista Iván Pillud, ambos amigos de Luciano Pereyra, y cuenta con la dirección técnica del enólogo Mariano Genzel.

Luciano Pereyra y un proyecto conjunto en Mendoza

Re-Cordis se presenta como una bodega de producción limitada y enfoque boutique, con un portfolio inicial compuesto por tres etiquetas de Malbec: Espejos, Miradas y Parpadeo, esta última definida como el vino insignia de la marca. Los productos ya están en el mercado con precios que oscilan entre $69.000 y $195.000 por botella, según la línea y la cosecha.

Luciano Pereyra en la presentación de Re-Cordis

La incorporación de Luciano Pereyra al proyecto no se limita a la figura de inversor pasivo. Según fuentes cercanas a la iniciativa, el artista mantiene un vínculo activo con el desarrollo general de la bodega, participando en decisiones relacionadas con el diseño del portfolio de vinos y con la proyección de la marca a mediano y largo plazo.

Desde 2025, con la primera cosecha disponible en el mercado, Re-Cordis comenzó a ganar visibilidad no solo por el perfil de sus socios, sino por la calidad y estilo de sus vinos. La elección del Valle de Uco, una de las zonas más reconocidas dentro del mapa vitivinícola argentino por su altitud, amplitud térmica y suelos diversos, responde a un interés por producir vinos que expresen características distintivas del origen.

Mercado y contexto del proyecto

El ingreso de Luciano Pereyra a este emprendimiento se da en un contexto donde el turismo del vino en Mendoza creció significativamente en los últimos años. En 2024, la provincia registró alrededor de 1,59 millones de visitantes vinculados a la actividad del vino, un aumento de casi el 28% respecto al año 2018, de acuerdo con informes del Observatorio Turístico provincial. Asimismo, en Mendoza operan casi 900 bodegas, de las cuales alrededor de 230 cuentan con actividad turística formal, lo que refleja la amplitud del sector en términos de producción y destino de visitantes.

La decisión de ingresar en el negocio del vino no es inédita entre figuras públicas argentinas. En los últimos años, diversas personalidades del deporte y del espectáculo han sumado inversiones en bodegas o marcas propias, con proyectos que buscan combinar tradición local y posicionamiento de marca. Al de Luciano Pereyra ahora, entre estos casos se encuentran actuaciones empresariales como las de Marcelo Tinelli, quien desarrolla la bodega Lorenzo de Agrelo en Luján de Cuyo desde 2015; o la participación de futbolistas como Ángel Correa con Cría Cuervos y Lautaro Martínez con Cittanina, entre otros.

En ese marco, la apuesta de Luciano Pereyra en Re-Cordis se suma a una tendencia de ampliación de perfiles de inversión, que combina identidad regional, productos de alta gama y potencial de posicionamiento en mercados extranjeros.

Organización y estrategia del producto

Re-Cordis estructuró su oferta alrededor de tres líneas de Malbec, cada una con características específicas que apuntan a distintos segmentos del mercado:

  • Espejos: vinos frescos y expresivos, orientados a resaltar la fruta y la tipicidad varietal.
  • Miradas: con procesos de crianza que aportan estructura y mayor complejidad sensorial.
  • Parpadeo: el vino emblema de la bodega, con mayor potencial de guarda y un perfil más elaborado.

Esta segmentación busca ofrecer alternativas para diferentes momentos de consumo y preferencias de público, manteniendo un enfoque en la calidad y la coherencia estilística. La presencia de un enólogo con trayectoria en proyectos de alta gama también forma parte de la apuesta por estándar de producción sostenido.

Perspectivas de crecimiento

Desde el equipo de Re-Cordis señalan que, además de consolidar la producción nacional, existe interés en explorar canales internacionales de venta. Esto se suma al desarrollo de iniciativas como la ampliación de presencia en ferias, acuerdos con distribuidores y acciones de promoción en mercados clave.

El proyecto también contempla el desarrollo de actividades vinculadas al turismo del vino, con el objetivo de ofrecer experiencias integradas que conecten a los visitantes con los procesos de elaboración y con la identidad del terroir mendocino.

La incorporación de Luciano Pereyra agrega una visibilidad adicional al emprendimiento, combinando su trayectoria artística con un compromiso concreto en un negocio que capitaliza la tradición vitivinícola argentina. Con una estrategia orientada a largo plazo, Re-Cordis busca posicionarse como una bodega con identidad definida y proyección sostenida, tanto en el mercado local como fuera del país.

Este movimiento del cantante refleja una ampliación del repertorio de inversiones de figuras públicas en sectores productivos, y subraya el interés creciente por vínculos entre la cultura popular y la producción de bienes con valor agregado, en un contexto donde el vino constituye un eje importante de la economía regional.

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