En la Zona Norte del Gran Buenos Aires acaba de abrir sus puertas Selvaggio, una propuesta que busca ofrecer una experiencia distinta centrada en quesos, fiambres, embutidos y vinos, con una dinámica de autoservicio poco habitual en el mercado local. El espacio funciona en Avenida Fondo de la Legua 59, en San Isidro, y es el resultado del proyecto personal de Tomás Molina, un emprendedor de 26 años que decidió trasladar a la Argentina una idea conocida durante una estadía en el exterior.
Selvaggio propone un formato simple y flexible: el visitante elige directamente los productos que desea consumir y luego completa la experiencia con una bebida sugerida para cada combinación. El eje está puesto en la libertad de elección y en la posibilidad de recorrer el espacio sin una estructura rígida, algo que diferencia a esta propuesta de otros locales tradicionales del rubro.
Selvaggio: una idea norteamericana, adaptada a la Argentina
La idea surgió a partir de un viaje de Molina a Miami, Estados Unidos, donde vivió durante cuatro meses. Allí conoció un restaurante que funcionaba con una lógica similar, basada en la selección directa de productos y en una relación más distendida entre el cliente y la oferta disponible. “Caminando por la ciudad encontré esta experiencia que desde el primer momento me llamó la atención. Cuando entendí el modelo de negocio, vi que era algo diferente y que podía funcionar muy bien en nuestro país”, explicó el emprendedor.

El recorrido en Selvaggio comienza en el sector de autoservicio de quesos, fiambres y embutidos, donde se exhibe una variedad de productos pensados para armar picadas a medida. Una vez definida la selección, los comensales pueden optar por acompañar su elección con una copa de vino recomendada para cada combinación, con asesoramiento especializado.
El local fue diseñado para adaptarse a distintos tipos de encuentros. Cuenta con sillones, mesas amplias, espacios íntimos, sectores para grupos y un patio de grandes dimensiones, que se presenta como uno de los principales atractivos del lugar. En el interior hay un sector más reducido y acogedor, con tres mesas, mientras que el exterior concentra buena parte de la actividad diaria.
Uno de los puntos destacados de Selvaggio es su cava, ubicada al fondo del local. Definida por su creador como “la joya” del espacio, este sector reúne etiquetas nacionales e importadas, con vinos provenientes tanto de bodegas pequeñas como de productores de mayor trayectoria. Según Molina, la propuesta busca ofrecer variedad y calidad, acompañadas por recomendaciones que ayuden a elegir la mejor opción según los productos seleccionados.

Además de su funcionamiento habitual, la cava podrá reservarse para eventos privados, encuentros empresariales, catas y experiencias especiales, lo que amplía el alcance del proyecto más allá del consumo diario. Esta versatilidad forma parte de la estrategia del emprendimiento, que apunta a convertirse en un punto de encuentro para distintos públicos de la zona.
La puesta en marcha de Selvaggio demandó más de doce meses de trabajo. Durante los primeros cuatro meses, el equipo se enfocó en el desarrollo del concepto y en la definición del formato general. Luego siguió una etapa de remodelación integral, en la que se eligió cada detalle de la ambientación, se incorporaron piezas únicas y se conformó el equipo de trabajo.

Con esta apertura, Selvaggio se suma a la oferta de propuestas que buscan renovar la manera de compartir comidas y bebidas en Buenos Aires, apostando por un modelo más participativo y adaptable. En San Isidro, el nuevo espacio se presenta como una alternativa para quienes buscan un plan distinto, sin estructuras formales y con foco en la calidad de los productos y el entorno.
Horarios
- De martes a domingos – 18 a 00 h
- viernes y sábados 18 a 2 h
- Dirección: Av. Fondo de la Legua 59, San Isidro.






