jorge rubio

La nueva línea de vinos espumantes de Jorge Rubio: un brindis a la excelencia

En un escenario vitivinícola argentino cada vez más dinámico y exigente, la bodega Jorge Rubio vuelve a marcar tendencia con una propuesta que combina tradición, paciencia y una mirada propia sobre lo que debe ser un espumante de alta gama. Se trata de la nueva línea de espumantes Privado Blanc de Blancs, elaborada con uvas 100% Chardonnay del Oasis Sur mendocino, que promete conquistar a los amantes de las burbujas finas tanto locales como internacionales.

Desde hace años, Jorge Rubio —enólogo y fundador de la bodega que lleva su nombre— viene construyendo un legado que se distingue por el respeto al terroir y la búsqueda constante de calidad en cada botella. Esta nueva serie de espumantes representa un paso más en esa dirección: vinos de guarda, complejos, elegantes y técnicamente precisos que reflejan las condiciones únicas del sur de Mendoza.

Una línea pensada para los paladares exigentes

La colección Privado Blanc de Blancs está compuesta por dos espumantes de guarda elaborados exclusivamente con uvas Chardonnay, provenientes de viñedos seleccionados del oasis mendocino. Lo que distingue a estos vinos es, precisamente, ese enfoque en una sola variedad y el extenso periodo de reposo sobre lías —de más de 30 meses— que potencia su perfil organoléptico y les otorga una complejidad pocas veces vista en espumantes argentinos.

Elaborados siguiendo el método tradicional Champenoise, estos espumantes no sólo se destacan por sus burbujas finas y persistentes, sino también por su estructura y equilibrio. Tras la primera fermentación en tanques, se realiza la segunda fermentación en botella —activada por la adición de licor de tiraje— durante aproximadamente 35 días, proceso que genera las burbujas típicas de este estilo. Luego, las botellas reposan acostadas a entre 14 y 16 °C, permitiendo que las levaduras aporten complejidad durante la crianza.

Los protagonistas de la colección

La línea se compone de dos expresiones claramente definidas:

  • Privado Blanc de Blancs Brut Nature: de color amarillo con reflejos dorados, presenta una espuma persistente y muy fina, con aromas delicados a pan tostado, manzanilla y suaves notas de caramelo. En boca, se percibe fresco, complejo y equilibrado, con una intensidad que invita a maridajes cuidados.
  • Privado Blanc de Blancs Extra Brut: también con un tono dorado, expresa en nariz frutas confitadas y aromas suaves que recuerdan a miel y brioche. Su paso por boca es firme, con excelente equilibrio y un carácter expresivo que lo hace ideal para acompañar comidas más estructuradas.

Ambos espumantes recomiendan servicio frío —entre 6 °C y 8 °C— para disfrutar plenamente de sus cualidades.

Un proyecto con identidad propia

Este lanzamiento no surge de la nada: es el resultado de años de visión y esfuerzo. Hace casi una década, Jorge Rubio decidió construir su propia champañera para elaborar espumantes capaces de reflejar el carácter del terroir mendocino. Ese proyecto —que implicó una inversión en infraestructura y desarrollo técnico— hoy se traduce en productos que no sólo compiten en el mercado doméstico, sino que también tienen potencial de exportación y reconocimiento internacional.

El Oasis Sur de Mendoza, con sus suelos aluviales, amplitud térmica y radiación solar particular, ofrece condiciones excepcionales para la producción de uvas con altos niveles de acidez natural, factor esencial para los espumantes de guarda. Bajo la dirección de Rubio, estas condiciones se explotan con precisión para obtener vinos que combinan frescura, complejidad y potencial de evolución en botella.

Más que una etiqueta: una expresión de terroir

Lo interesante de esta nueva línea —y parte de lo que la prensa especializada ha destacado— es cómo la bodega logra trasladar al vino esa sensación de lugar que caracteriza al sur mendocino. No se trata sólo de elaborar un espumante de calidad; se trata de que cada botella cuente una historia, que muestre en copa la mineralidad, la acidez y la textura propia de estas tierras.

El compromiso de Jorge Rubio con la excelencia se ve también en otros proyectos de la bodega, que combinan tecnología de punta con procesos artesanales tradicionales como la cosecha y selección de uvas hecha a mano, incluso en sus líneas más emblemáticas. Esta filosofía integral explica por qué sus vinos logran captar elogios tanto de críticos como de consumidores exigentes.

Un panorama con potencial expansivo

Este enfoque no se limita a los espumantes. La bodega mantiene una estrategia de crecimiento sostenido que abarca distintas categorías de vinos —desde líneas jóvenes hasta productos de alta gama—, consolidando su presencia en Argentina y en mercados internacionales. Con una trayectoria de más de dos décadas, el proyecto de Jorge Rubio combina tradición familiar con una visión moderna del mercado del vino.

Jorge Rubio: burbujas que marcan un rumbo

La nueva línea de espumantes Privado Blanc de Blancs representa un aporte significativo al portfolio de Bodega Jorge Rubio y un motivo más para mirar con atención lo que se está haciendo en la vitivinicultura argentina contemporánea. Estos espumantes de guarda, con su crianza prolongada y su énfasis en la pureza varietal, tienen el potencial de convertirse en referentes cuando se trata de vinos espumosos de alta expresión en nuestro país.

En un momento donde el consumo de espumantes se expande más allá de las celebraciones tradicionales, esta propuesta mendocina ofrece una combinación de técnica, terroir y personalidad que merece ser descubierta por los amantes del vino.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *