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Rumaroli, el aceite de oliva argentino que se consagra entre los mejores del mundo

La olivicultura argentina atraviesa un momento de fuerte proyección internacional y Rumaroli es hoy uno de sus nombres propios. La marca nacional de aceite de oliva virgen extra fue distinguida como la mejor de Argentina en la prestigiosa competencia Terraolivo International Olive Oil Competition (IOOC), realizada en Israel, uno de los certámenes más exigentes del calendario global. El premio llegó de la mano de su varietal Coratina, comercializado bajo la marca Garbo, que continúa sumando reconocimientos y posicionando al país en la élite del aceite de oliva de calidad.

Pero el logro no fue aislado. Con ese mismo Coratina, Rumaroli también se ubicó en el Top 10 del Mediterranean International Olive Oil Competition, reforzando su lugar entre los mejores aceites del mundo producidos en la cuenca mediterránea ampliada, una categoría donde competir implica medirse con potencias históricas del sector.

Un Coratina que marca el camino

El Coratina Garbo se consolidó como la gran estrella de la finca. Además del premio en Terraolivo, este varietal obtuvo el certificado Grand Prestige Gold, la máxima distinción del certamen, un reconocimiento que también alcanzó el Blend de la marca. Se trata de un aval reservado a aceites que logran puntajes excepcionales en parámetros como complejidad aromática, equilibrio, persistencia y carácter varietal.

Garbo Coratina Top Ten Aceite de oliva

El año de Rumaroli, sin embargo, no se agota allí. El Coratina fue distinguido además con el “Best of Country” en una competencia internacional desarrollada en Italia, un galardón especialmente significativo por tratarse del corazón histórico de la cultura olivícola mundial. Ese premio posicionó al aceite de oliva argentino como el mejor representante del país dentro del certamen, en una edición particularmente competitiva.

Londres, Japón y una cosecha de premios

La seguidilla de reconocimientos continuó en otros escenarios clave. En el London International Olive Oil Competition (London IOOC), el Blend de Rumaroli obtuvo medalla de oro, mientras que el Coratina fue distinguido con medalla de platino, la más alta del concurso. A su vez, ambos productos fueron reconocidos con doble medalla de oro en la Olive Japan 2025, una de las competencias más respetadas de Asia.

Este recorrido internacional confirma no solo la calidad técnica de los aceites, sino también la consistencia del proyecto: Rumaroli logró destacarse en jurados, geografías y estilos de evaluación muy distintos entre sí, un indicador clave de excelencia sostenida.

Garbo Coratina Finca Rumaroli
Los premios conseguidos por el aceite de oliva Coratina de Garbo

Finca, identidad y visión a largo plazo

Detrás de estos premios hay una finca que trabaja con una fuerte identidad productiva, enfocada en varietales de carácter definido y en procesos cuidados desde el olivar hasta la botella. El Coratina, conocido por su intensidad, amargor equilibrado y perfil fenólico elevado, encuentra en Rumaroli una expresión precisa y moderna, adaptada al paladar contemporáneo sin perder autenticidad.

El Blend, por su parte, complementa la propuesta con un perfil más armónico y versátil, pensado tanto para el consumidor experto como para quienes se inician en el mundo del aceite de oliva virgen extra de alta gama.

El mejor aceite de oliva en Buenos Aires

En paralelo al éxito internacional, Rumaroli dio este año un paso estratégico en el mercado local con la apertura de su primer local en la Ciudad de Buenos Aires. Ubicado en Juan Francisco Seguí 3572, en el barrio de Palermo, el espacio funciona como vidriera de la marca y punto de encuentro con el público porteño.

Aceite de Oliva Blend Finca Rumaroli

Allí se puede acceder a toda la línea de aceite de oliva virgen extra, además de aceitunas y productos seleccionados, con un enfoque claro en la calidad, el origen y la experiencia del consumidor. La apertura refuerza la intención de la empresa de construir marca también puertas adentro, acercando el producto al consumidor urbano y consolidando su presencia en la gastronomía local.

Lo que viene: el desembarco en el mundo del vino

Como parte de su plan de crecimiento, Rumaroli ya anticipó que próximamente lanzará su propia línea de vinos, ampliando así su propuesta dentro del universo de los productos de finca. El proyecto busca trasladar la misma filosofía que distingue a sus aceites —cuidado del origen, identidad varietal y excelencia técnica— al mundo vitivinícola.

En un contexto donde los consumidores valoran cada vez más la trazabilidad, el origen y la calidad sensorial, Rumaroli se posiciona como una marca que no solo acumula premios, sino que construye un camino sólido y coherente dentro de la gastronomía argentina de alto nivel.

Con reconocimientos en Israel, Italia, Inglaterra, Japón y el Mediterráneo, y una fuerte apuesta al mercado local, Rumaroli confirma que el aceite de oliva argentino puede jugar en primera línea mundial, con identidad propia y ambición internacional.

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