La gastronomía argentina acaba de recibir otra enorme alegría internacional: dos quesos emblemáticos de nuestro país fueron reconocidos en la 37ª edición del World Cheese Awards, el certamen quesero más prestigioso del planeta, que en 2025 se desarrolló en Berna, Suiza. Los protagonistas de este triunfo fueron el Sardo y el Reggianito, ambos de la firma Santa Rosa, que volvieron al país con medallas para reafirmar la calidad y tradición de la producción láctea local.
Organizado cada año por expertos de la industria de todo el mundo, el World Cheese Awards reúne a miles de quesos de decenas de países, evaluados por un jurado internacional que analiza sabor, textura, aroma y presentación. En esta edición participaron más de 5.200 quesos de 46 naciones, y entre ellos los argentinos lograron destacarse, logrando con sus productos un lugar en el podio global.
Un logro histórico para Santa Rosa
La empresa argentina Santa Rosa, reconocida por ser una de las primeras queserías del país dedicada exclusivamente a la elaboración de quesos, marcó un hito histórico al competir por primera vez en este certamen y regresar con dos distinciones. Su Sardo obtuvo medalla de plata, mientras que el Reggianito fue reconocido con medalla de bronce, un resultado que celebra la calidad y el carácter de la producción artesanal argentina.

Para Sofía Ruano, gerente de Marketing de Santa Rosa, este logro no sólo representa un éxito para la empresa, sino un motivo de orgullo nacional: “Concursar por primera vez en el World Cheese Awards con una marca tan emblemática, y traer dos medallas para nuestros productos de queso duro, nos llena de orgullo y nos incentiva a seguir participando en competencias internacionales para mostrar al mundo la excelencia quesera de Argentina”.
Sardo: intensidad y versatilidad en la mesa
El Sardo Santa Rosa, reconocido con medalla de plata, es un queso de larga maduración (mínimo cinco meses), elaborado con leche de vaca. Gracias a ese proceso de afinado, desarrolla una textura firme y sabores cada vez más intensos, con notas afrutadas y un carácter bien definido, ideal para quienes buscan quesos con personalidad.
Este estilo de sardo es particularmente versátil en la cocina. Puede utilizarse rallado sobre pasta o gratinados, fundido en sándwiches o disfrutado como aperitivo. Cuando alcanza maduraciones más prolongadas, su sabor se torna especialmente profundo y aromático, por eso muchos queseros recomiendan acompañarlo con miel o frutas secas, como higos o dátiles, para equilibrar su perfil.

Reggianito: tradición y sabor en cada bocado
Por su parte, el Reggianito Santa Rosa obtuvo medalla de bronce. Este queso, también elaborado con leche de vaca, se caracteriza por una maduración mínima de seis meses, lo que le confiere un sabor afrutado, ligeramente picante y con una textura que gratina de manera excepcional.
Es un producto que encuentra múltiples usos: se luce en tablas de quesos, acompaña pastas y realza preparaciones calientes gracias a su capacidad de fundirse con sabor sin perder su carácter propio. Para potenciar su perfil, se sugiere combinarlo con miel o frutos secos, que contrastan con su salinidad y aportan una experiencia gustativa más completa.
Qué significa este reconocimiento para Argentina
Los premios obtenidos por estos dos quesos argentinos no sólo celebran la excelencia de Santa Rosa, sino que también posicionan a la industria quesera nacional en un lugar de relevancia global. El World Cheese Awards es un espacio donde participan productores de todo el mundo —desde queserías artesanales hasta grandes empresas— y ser distinguidos en ese contexto implica que los productos locales están a la altura de los paladares más exigentes.
Más allá del sabor y la técnica, estos reconocimientos representan una oportunidad para visibilizar la calidad de los quesos argentinos en mercados internacionales, impulsar la exportación y consolidar una reputación que va más allá de las fronteras. Además, sirven para reafirmar a productores y elaboradores que invierten día a día en trabajo artesanal, investigación y mejora continua.

Un contexto global de excelencia en quesos
La presencia de quesos argentinos en la premiación de Suiza coincide con un panorama donde productos de distintas regiones del planeta compiten con notable nivel. En esta edición, por ejemplo, un queso suizo Le Gruyère AOP fue elegido como el mejor del mundo, entre más de 5.200 muestras. Sin embargo, la destacada participación de productos argentinos —incluyendo múltiples medallas— reafirma que nuestra industria láctea está consolidada tanto local como internacionalmente.
El hecho de que el Sardo y el Reggianito argentinos hayan sido premiados en el Mundial de Quesos de Suiza 2025 confirma no solo la calidad sensorial de estos productos, sino también la relevancia de nuestra tradición quesera en el contexto global. Detrás de estas medallas hay años de oficio, dedicación y pasión por un producto que forma parte del patrimonio culinario argentino.
Sin dudas, este reconocimiento internacional no es sólo un motivo de celebración para Santa Rosa, sino un símbolo del lugar que el queso argentino ocupa —y seguirá ocupando— en el mapa mundial de la gastronomía fina.






