La industria cervecera de nuestro país sigue demostrando que, cuando hay laburo y respeto por la materia prima, los resultados cruzan cualquier frontera. En esta ocasión, la noticia nos llega desde los Estados Unidos, donde el interior de la Argentina se plantó con firmeza en el podio del World Beer Cup 2026.
En un certamen de un rigor técnico absoluto, donde se evaluaron más de 8.000 muestras de todos los rincones del planeta, dos proyectos nacionales lograron traerse tres medallas que son un orgullo para nuestra producción artesanal. El evento, que celebró sus tres décadas de historia en la ciudad de Filadelfia el pasado mes de abril, contó con un panel de más de 250 jueces especializados que validaron la consistencia y la calidad de nuestras birras.
Santa Fe hace historia con una “joya” de guarda
La ciudad de Santa Fe tiene motivos de sobra para brindar. La Cervecería Okcidenta, comandada por los maestros Marco Málaga y Marcelo Gil, se alzó con la medalla de plata gracias a su etiqueta “Paradoja Nocturna“.

Se trata de una Imperial Stout que no es para cualquiera: fue añejada durante más de cinco años en barricas de Malbec. Este reconocimiento en la categoría Wood- and Barrel-Aged Strong Stout es un hito total, ya que es la primera vez en 30 años que una cervecería de la capital santafesina obtiene un galardón en esta competencia. Con este premio, Okcidenta se consolida como la séptima cervecería argentina en la historia en alcanzar este reconocimiento internacional, respaldada por un programa de barricas que hoy es referencia en toda Latinoamérica.
El NEA en lo más alto: el doblete histórico de Chaco
Desde Resistencia, la cervecería Bíchofeo Brewing Co rompió todos los moldes al obtener dos medallas en la misma categoría: Belgian-Style Fruit Beer. Se trajeron la plata por su cerveza “Criolla” y el bronce por “Torrontés”.

Lo de Bíchofeo es para sacarse el sombrero por varios motivos:
- Identidad nacional: Utilizaron uvas Criolla y Torrontés (variedades autóctonas de nuestro suelo) provenientes de una finca orgánica y biodinámica de Cafayate.
- Desafío técnico: Ambas fueron fermentadas y maduradas en barricas de roble que antes contuvieron vino, logrando un perfil complejo y elegante.
- Hazaña climática: Producir estos estilos de raíces belgas (propios de climas de 15 a 20 °C) en el calor chaqueño, donde el termómetro castiga con 40 °C, habla de una pericia técnica envidiable.
Este doblete es el primero para la región del NEA y marca un precedente: es la primera vez que una cervecería argentina se lleva dos medallas en una misma categoría y en un mismo año.
Estas distinciones no son casualidad. Son el reflejo de un federalismo gastronómico que pisa cada vez más fuerte. Ya sea en las tierras santafesinas o bajo el sol del Chaco, la calidad técnica y la búsqueda de una identidad propia están posicionando a la Argentina en lo más alto de la vitrina mundial.







