A fines de marzo, la ciudad de Suipacha fue sede de la primera edición del Festival del Alfajor, un evento que reunió a más de 40 productores de distintos puntos de la provincia de Buenos Aires. En este marco, el emprendimiento “Mencantó”, oriundo de la localidad de Temperley, obtuvo el máximo galardón del certamen al consagrarse como el ganador absoluto del festival, tras imponerse también en la categoría de mejor alfajor de autor.
La competencia, que tuvo lugar en la Plaza Balcarce, contó con un jurado técnico encargado de evaluar muestras en diversas categorías, entre las que se incluyeron chocolate negro, chocolate blanco, dulce de leche y fruta. La propuesta presentada por la empresa familiar de Lomas de Zamora, denominada “Nikito”, logró la puntuación más alta del evento. Se trata de una pieza artesanal compuesta por un cremoso de chocolate blanco y salsa de marroc, con un baño de chocolate con leche, una combinación que destacó por su equilibrio y ejecución técnica.

Trayectoria y producción artesanal
El proyecto es liderado por Carina Chirino, quien inició la elaboración de alfajores en su taller propio tras dejar su trabajo en relación de dependencia. Este reconocimiento en Suipacha se suma a otros logros obtenidos por la marca, que ya se había adjudicado el premio al Mejor Alfajor Artesanal en el Campeonato Argentino del Alfajor realizado en Avellaneda durante 2025. Según la productora, el enfoque del emprendimiento se mantiene bajo una estructura familiar y una escala de producción reducida, priorizando el control sobre cada etapa del proceso, desde la elaboración de las tapas hasta el templado del chocolate.

La victoria de “Mencantó” refleja una tendencia creciente en el sector: el avance de los pequeños productores sobre el mercado tradicional. Durante las dos jornadas del festival, el intendente local, Juan Luis Mancini, destacó la importancia de estos espacios para visibilizar el trabajo de las pymes y fomentar el turismo regional vinculado a la producción local. Además del premio principal, el certamen otorgó reconocimientos a otras marcas como “Origen Patagónico” en chocolate negro, “Punto y Coma” en chocolate blanco y “Zendem” en la categoría de dulce de leche, mientras que el premio al mejor exponente local de Suipacha fue para “Tusty”.
El impacto del alfajor en la economía regional
La organización de festivales específicos para el alfajor responde a un volumen de consumo que no cede en el mercado interno. Argentina se mantiene como el principal consumidor mundial de este producto, con un promedio de 6 millones de unidades diarias. Esta demanda ha permitido que emprendimientos que nacieron de forma doméstica, como el caso de Chirino en Temperley, logren profesionalizarse y acceder a canales de comercialización más amplios.
La agenda para los productores ganadores continuará durante el mes de abril con participaciones programadas en eventos como el “Camino del Alfajor” en Villa General Belgrano, Córdoba, y el Salón del Alfajor en la ciudad de Escobar. Estas instancias funcionan como clasificatorias y preparatorias para el Campeonato Argentino del Alfajor, cuya próxima edición está prevista para junio, donde los actuales campeones deberán defender su título ante más de 400 muestras de todo el país.

La consolidación de este tipo de eventos en el calendario bonaerense demuestra que la elaboración artesanal ha logrado establecer estándares de calidad competitivos. El triunfo de una propuesta de autor como el alfajor “Nikito” subraya que la innovación en los rellenos y el respeto por los procesos manuales son variables que el consumidor y los especialistas valoran por encima de la producción masiva. De esta manera, el sector pyme del alfajor continúa fortaleciendo su presencia, transformando recetas familiares en productos premiados con proyección nacional.






