Las empanadas son un ícono de la cocina argentina y, a primera vista, podrían parecer un plato único en su clase. Sin embargo, su historia es mucho más rica y fascinante de lo que parece, ya que comparte un sorprendente vínculo con la Gujiya, un dulce tradicional de la India. Estas dos delicias, aunque separadas por miles de kilómetros, tienen un origen común que revela cómo los alimentos pueden viajar y transformarse a lo largo del tiempo y las culturas.
Las empanadas argentinas y la Gujiya india: un parentesco inesperado
La Gujiya es un postre popular en India, especialmente asociado al Holi, el festival de los colores. Este dulce se elabora con harina de trigo, agua y ghee, la manteca clarificada, y se rellena con una mezcla de khoya (leche reducida), almendras, azúcar y cardamomo. Su cocción, siempre frita, le otorga una textura crujiente y un sabor dulce que contrasta con las empanadas argentinas.
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Por su parte, las empanadas argentinas son generalmente saladas, con una variedad de rellenos que incluyen carne, pollo y verduras. Esta diferencia de sabor y preparación resalta la adaptabilidad de los platos a los ingredientes y tradiciones locales. A pesar de sus distinciones, ambas comparten una técnica de masa rellena que ha viajado a través de culturas y continentes.
Un viaje a través de la historia: de Oriente Medio a Argentina
La historia de estos “envueltos” se remonta a los antiguos mercaderes de Oriente Medio, quienes comenzaron a popularizar la idea de envolver alimentos para facilitar su transporte y conservación. Este concepto se extendió en direcciones opuestas:
- Hacia el Este, donde la Gujiya se fue perfeccionando y convirtiendo en un símbolo cultural de la India.
- Hacia el Oeste, donde la influencia morisca llevó estas recetas a España, donde las empanadas se transformaron en un plato salado.

Los inmigrantes españoles que llegaron a América llevaron consigo esta tradición, la cual sufrió una notable transformación en Argentina. Aquí, la masa se adaptó a los ingredientes locales y a las costumbres gastronómicas, resultando en la creación de diferentes tipos de empanadas.
Adaptaciones y variedades regionales de las empanadas argentinas
En su camino hacia la popularidad, la empanada argentina se ha diversificado en una amplia gama de recetas regionales. Entre las más destacadas se encuentran:
- Empanada tucumana: conocida por su jugosidad y por utilizar matambre como ingrediente principal.
- Empanada salteña: con su característica masa más gruesa y relleno suculento.
- Empanada cordobesa: que incluye un toque distintivo de pasas de uva en su mezcla.
Estas adaptaciones no solo muestran la creatividad de los cocineros argentinos, sino que también reflejan la diversidad cultural del país, donde cada región ha aportado su toque único a este clásico.
El veredicto de los comensales: cuál es la empanada favorita
En términos de popularidad mundial, Taste Atlas ha realizado un ranking que posiciona a las empanadas argentinas como las más valoradas. Mientras que la Gujiya obtiene una puntuación de 3.0 estrellas, la empanada argentina se eleva con un sólido 4.4. Esto demuestra no solo la versatilidad y el sabor de las empanadas argentinas, sino también su capacidad para adaptarse a diferentes paladares y contextos gastronómicos.
El legado cultural de las empanadas
Las empanadas no son solo un alimento; son parte integral de la identidad cultural argentina. Su presencia en festividades, reuniones familiares y celebraciones resalta su significado emocional y social. Además, la forma en que se preparan y se disfrutan puede variar significativamente de una región a otra, lo que enriquece aún más su legado.
Este plato es un reflejo de la historia de Argentina, un país construido a partir de la fusión de diversas culturas que han dejado su huella en la cocina. Las empanadas son un testimonio de cómo los inmigrantes han aportado su herencia a la mesa argentina, convirtiendo un simple plato en un símbolo de unidad y diversidad.






